Bienvenido al rincón de los mitos

Enloquecido de rabia por la muerte de su hijo, Apolo se vengó matando a los Cíclopes, los creadores del fatal trueno. Júpiter lo castigó enviándolo a la Tierra al servicio de Admeto, rey de Tesalia. El dios sólo tenía un consuelo en su exilio: su música.

 

Dios Apolo
Dios Apolo Sus dulces melodías hicieron que se ganara la admiración del rey, quien le dio el puesto de pastor. El tiempo pasó, y Apolo, agradecido por la amabilidad de su amo, quiso hacerle un favor, y pidió a los dioses concederle a Admeto vida eterna.
La petición fue concedida, con la única condición de que cuando llegara la hora de la muerte de Admeto, alguien más estuviera dispuesto a morir en su lugar.
Este decreto llegó hasta Alcestis, la joven esposa de Admeto, quien se ofreció a dar su vida a cambio de la de su esposo. Pero para Admeto la inmortalidad no le importaba a tal precio, hasta que Hércules, compadeciéndose de su sufrimiento, descendió hasta el infierno y la trajo de regreso desde el más allá.
Dios Apolo

 

Después de terminar su servicio con Admeto, regresó al Olimpo para cumplir con sus obligaciones.

 

 

-Nacimiento de Apolo
-El romance de Apolo y Coronis
-Esculapio, el hijo de Apolo
-El nacimiento de Baco
-Ceres busca a su hija
-Un concurso entre diosas.
-El castigo de Niobe.
-El romance de la Luna y Endimión
-El castigo de Acteón
-El travieso Mercurio
-Ninfas ilustres
-El infierno
-Los amores de Proserpina
-La historia de Faetón
-Las infidelidades de Venus